Crónicas y ensayos

Cuando viajar es un deporte de contacto

Seis de la mañana. La ciudad da un salto de la cama. Se quita de golpe el traje y el fotocheck. Va a la cocina y se mete en la ducha fría. Coge la toalla y se lava. Coge el peine y se seca la cabeza. Coge el cepillo de dientes y se despeina la

Derivas, notas y reseñas

El mar nunca es tan solo el mar

El mar nunca es tan solo el mar. En Lima, es la neblina pasajera e indomable y las nubes que componen la cúpula gris de su cielo. También cambia de apariencia conforme deambula por algunos de los barrios de la ciudad. Las zonas adyacentes a él son las más vulnerables a sus caprichos. En Magdalena

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