Dibujando Lima, la ciudad que no termina: la historia de Oliver Perrottet

Escribí esta reseña en los primeros días de mayo de 2018, pocos días antes de la muerte de Oliver Perrottet, cartógrafo nato e infatigable. Dedico este texto a su memoria.

 

Es casi desconocido que, en octubre de 1970, un angosto departamento de la avenida Tacna (Centro de Lima) comenzó a funcionar, como el pequeño laboratorio donde se preparaba, paciente y diariamente, el primer mapa completo de la ciudad de Lima. Podríamos creer que una tarea de esa magnitud (confusa, temible y hasta monstruosa si pensamos en las dimensiones de nuestra ciudad) fue encarada por un equipo grande de personas: diez o quizá quince. Pero no fue así. El autor valiente de esa conspiración fue solo uno y su nombre es Oliver Perrottet, un suizo que llegó ese año al Perú y supo, desde entonces, que su destino estaría tallado por cuatro letras: Lima.

Pude conocer esta historia gracias al excelente programa de podcast Radio Ambulante. «Ciudad infinita» es el capítulo en que, cerca de 30 minutos, nos cuenta cómo surge el lazo (o deberíamos decir nudo) entre Lima y Perrottet. Su niñez en Europa. La pasión por los mapas. Conocer tierras nuevas. Llegar a Lima. La sorpresa ante el caos. Y los buses, el ruido, la avenida Abancay. Perrottet no entendía del todo cómo funcionaba la vorágine limeña y, fascinado, se subió a un bus. Al preguntar sobre una guía de buses, le dijeron lo esperable en el Perú y en esa época: no hay. No existía una guía así. Era su segundo día en el país y ya estaba dibujando en su cabeza un objetivo no pensado por nadie (o, al menos, jamás ejecutado): trazar, en un mapa, una guía de buses y rutas que oriente al limeño o al visitante por dónde y hacia dónde van los cientos de unidades de transporte que atraviesan la ciudad. Perrottet venía de Suiza, «un país tan perfecto que camina como un reloj, haciendo tic-tac, tic-tac». Eso no lo encontró en Lima, así que se propuso ordenar la ciudad, no en la realidad, por supuesto, sino en un papel: un plano. Encontrar el orden en el caos: una aventura semejante a la nuestra cuando buscamos en el mapa ese lugar que no conocemos y al que horas después iremos a visitar. En nuestro caso, los planos están diseñados, tienen color y los tenemos en pantalla a cualquier hora. Sin embargo, para Perrottet, los planos eran toda una quimera, pero también una promesa que este joven suizo se había hecho apenas unas horas después de haber pisado Lima.

Comenzó así subido en buses todos los días hasta las cuatro o cinco de la tarde, conociendo y haciendo suya esta ciudad que, en los años 70, ya comenzaba a ser el remolino de gentes y culturas que es ahora. Al mismo tiempo, era profesor de alemán en el Instituto Goethe y vivía en un pequeño departamento en un edificio de la avenida Tacna, en el Centro de Lima. Pocos años después, sería publicada la Guía de Transporte de Lima. Perrottet, sin embargo, no estaba satisfecho. Había algo más que faltaba. Las personas de la época solo reconocían zonas y distritos tradicionales en el imaginario del limeño: el centro, Jesús María, San Isidro, Miraflores, Barranco. Eso era Lima. Perrottet deseaba explicarles a todos que «su ciudad no termina ahí, que es mucho más grande». Y, de alguna manera, esta frase guarda consigo una sentencia que muchas veces hemos oído o proferido. La ciudad no termina ahí, tampoco acaba aquí, donde estamos. La ciudad que nos abriga y nos excluye, la Lima que nos quiere y nos golpea, es la gran confusión de orígenes y colores que empezó a ser precisamente a mitad del siglo XX. Y esa fue la Lima que Perrottet quiso dibujar completa, sin matices ni exclusiones, como un cuadro de claroscuros donde la luz y la sombra de la ciudad fuesen finalmente sentidas, oídas, tocadas por todos. En la década de 1970, Lima había ya consolidado el proceso de migración que, iniciado décadas antes, había mudado el rostro de los limeños. La urbe en movimiento se hacía de nuevas y pequeñas Limas que empezaban a germinar en las afueras de la ciudad tradicional. Los años 60, el auge de las izquierdas en la política y la crítica cultural (Sebastián Salazar Bondy) y social (Julio Cotler, Sinesio López, Aníbal Quijano, Matos Mar) también habían contribuido a entender el país y la ciudad de una forma más abierta, inclusiva. Si además consideramos los cambios iniciados por el Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas (1968-1975) y la definitiva disolución del antiguo orden oligárquico, podemos afirmar que Lima ya era definitivamente otra. Como lo expresó Perrottet, debemos recordar que la ciudad no termina ahí. La ciudad nunca termina ahí. Y todos los caminos y escenarios que guarda o esconde Lima fueron dibujados por Perrottet en un momento en que nadie los quería ver. Por eso, recomiendo escuchar esta crónica de Radio Ambulante y la batalla de este hombre por ser el primero en armar el rompecabezas completo de nuestra ciudad que no termina. 

Que venga un suizo e intente ordenar los mares de buses y calles en un plano resulta, por supuesto, posible. Después de todo, Perrottet llega de Suiza, el país de los relojes, y es muy creíble que intentara poner manecillas al reloj de la anarquía natural que nos gobierna. Lo que sorprende es que recién en 1977 se publique el primer mapa completo de la gran Lima, y que su autor sea una sola persona. En cierta forma, conocer la historia de Perrottet es también conocer nuestra relación con Lima y sus mapas. Los tiempos ya no son los de Perrottet y los setenta. El mapa bajo la mano es una costumbre ya perdida, diría desconocida. Sin embargo, para ser y hacer en Lima, aún debemos aprender de los mapas virtuales de internet: ya con las aplicaciones de taxi, o Google Maps, o algún videojuego que implique planos y mapas a colores. Sea como fuere, nuestra experiencia en Lima se funde con los trazos de un mapa y mucho, es verdad, se lo debemos a este suizo pertinaz. Gracias, Perrottet. 

Zandor Emerson Zarria

Ilustración: Nicolé Hurtado Céspedes

Datos de apoyo

Radio Ambulante es un podcast que narra historias que suceden en América Latina y Estados Unidos. Es dirigido y producido por el escritor peruano Daniel Alarcón y cuenta, además, con un equipo de colaboradores que hacen posible su realización. El programa emite un episodio semanalmente y puede ser escuchado en plataformas de podcast como Ivoox. La página web es la siguiente: http://radioambulante.org/ 

El episodio “Ciudad infinita” fue producido por Juan Manuel Robles y Luis Fernando Vargas. El enlace es el siguiente: http://radioambulante.org/audio/ciudad-infinita

Radio Ambulante realizó, además, una entrevista a Perrottet. El enlace se encuentra aquí: http://radioambulante.org/blog/entrevistaperrottet

Imagen del primer plano completo de la ciudad de Lima elaborado por Perrottet y publicado en 1977: https://www.npr.org/2017/09/12/547931227/ciudad-infinita 

La empresa con la que Oliver Perrottet desarrolló los planos de Lima se llama Lima 2000 y la fundó en 1977. El sitio web de la institución puede consultarse aquí: https://lima2000.com/historia/?fbclid=IwAR3Vqg6ZJ2eXQ1ATkJZBWaH8C0kHSPdu-_5WKNDN4fg8NNLQJKamNVAm4lY

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